Tal y como se indica en el informe del Ministerio de Industria sobre Requisitos de marcado CE, instalación y modificación de puertas industriales , comerciales, de garaje, portones y barreras, todas las puertas una vez instaladas pueden ser sometidas a dos tipos de operaciones:

Una reparación o modificación menor.

Una modificación sustancial.

Se entiende por reparación o modificación menor a cualquier actuación destinada a devolver a sus condiciones iniciales a un elemento de la puerta que ha sufrido algún tipo de desgaste, rotura o defecto, sin que se hayan modificado sus prestaciones, su propósito o su tipo originales, siempre que no se dé lugar a nuevos peligros o al agravamiento de los riesgos.

Las puertas que resultan de este tipo de reparaciones o modificaciones menores NO deben ser consideradas productos nuevos de conformidad con la legislación de armonización de la Unión Europea y, por tanto, NO deben someterse de nuevo a una evaluación de la conformidad, marcado CE o emisión de declaración CE de conformidad o de prestaciones.

Por otra parte, se entiende por modificación sustancial a aquella que altera las prestaciones, propósito o tipo original de una puerta.

Una puerta que ha sido objeto de una modificación sustancial debe ser considerada una puerta nueva desde el punto de vista de la DM, aunque no desde el punto de vista del RPC. Es decir, deberá reevaluarse la conformidad de la puerta modificada con los requisitos esenciales aplicables de dichas directivas y la persona que efectúe la modificación, posteriormente a la reevaluación, deberá cumplir los mismos requisitos que un fabricante original, por ejemplo, la preparación de la documentación técnica, la redacción de una declaración CE/UE de conformidad y la colocación del marcado CE.

Pueden existir, en la práctica, puertas ya instaladas que no lleven colocado el marcado CE ni las inscripciones previstas en la normativa aplicable según lo anteriormente indicado a pesar de resultar estas obligatorias. En este caso, pueden darse nuevamente dos supuestos:

Si la puerta tiene menos de diez años de antigüedad, el titular de la misma o su representante debería solicitar al fabricante original una copia de la declaración CE de conformidad/declaración de prestaciones (tanto si la puerta es manual como motorizada, siendo aplicable la declaración CE de conformidad con la antigua Directiva de productos de la construcción para puertas fabricadas hasta el 1 de julio de 2013, y la declaración de prestaciones a partir de esa fecha con el actual Reglamento de productos de construcción).

La declaración CE de conformidad con la DM y la DCEM (sólo si la puerta es motorizada); y la placa o placas de características con el marcado CE y el resto de inscripciones previstas en las disposiciones aplicables para colocar estas últimas sobre la puerta y ponerla en conformidad.

Por otra parte, si la puerta tiene más de diez años, el fabricante original de la misma no tendrá la obligación de disponer de una copia de la declaración de prestaciones o la declaración CE de conformidad, por lo que la puerta deberá someterse a un nuevo procedimiento de evaluación de la conformidad en base a la Directiva de Máquinas. Aquel que lleve a cabo dichos procedimientos será considerado como fabricante de la puerta, quedando obligado a colocar el marcado CE y las inscripciones previstas en las disposiciones aplicables.

Todo ello sin perjuicio de las responsabilidades que puedan derivarse contra el fabricante original de la puerta en caso de demostrarse que ha comercializado un producto que no cumplía con la normativa vigente. Aquellos casos en los que el fabricante de la puerta original haya dejado de existir, se desconozca su identidad, la fecha de fabricación de la puerta o la fecha en la que la puerta fue motorizada, se considerarán equivalentes a los de las puertas instaladas con más de diez años de antigüedad.

En PORTIS disponemos de los conocimientos, medios y experiencia para adaptar su puerta a los requerimientos de las nuevas normativas, para ello:

Disponemos de una aplicación propia que evalúa los riesgos de cada puerta

Elaboramos un expediente técnico de cada una de las adaptaciones.

Realizamos los ensayos relativos a las fuerzas de aplastamiento.

Entregamos un documento con las pruebas y verificaciones finales realizadas y su resultado

Emitimos la Declaración de conformidad en base a la Directiva de Máquinas

Colocamos la placa de Marcado CE.

En PORTIS estamos encantados de poderle asesorar sobre el caso particular de su puerta. Tan pronto recibamos su petición nos pondremos en contacto con usted para analizar cada caso en concreto y ofrecerle la mejor alternativa desde el punto de vista técnico y de seguridad.